26
Mon, Oct

EDITORIAL

El pedido de la Alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri a la Policía, y a lo mejor, va también a los miembros de las Fuerzas Armadas, que tienen la responsabilidad de combatir la delincuencia, que DISPAREN, es decir que usen sus armas en contra de esta grave amenaza ciudadana, ha caído muy bien en la mayoría de los ciudadanos que han sido aleccionados negativamente por los 10 años de desgobierno Correísta.

 

Es que la perversidad del Correa llegó al extremo de pedirle públicamente a la ciudadanía, como si fuéramos miedosos o cobardes, que, si somos víctimas de un robo, nos dejemos robar no más, para mantener la seguridad de las víctimas. Paralelamente la maldad del correísmo formó una trama legal para que, en caso de que los miembros de la Fuerza Pública, hagan uso de sus armas, sean procesados, pagando su defensa jurídica y hasta las balas usadas en su defensa. Y, lo que es peor, prohibió que los ciudadanos honestos tengan derecho a portar armas, eliminando los permisos vigentes, lo que le dio a la delincuencia armada y equipada, a que haga de las suyas, con la certeza de que no tendrán respuesta armada, cuando cometen sus delitos.

Es por ello que el pedido de la Alcaldesa Viteri, ante tanta audacia y prepotencia de la delincuencia, ha caído muy bien ante la ciudadanía que, estando atemorizada por esta causa, ahora cobra valor y retoma el derecho de permanecer en lugares públicos hasta la hora que estime conveniente y no a recluirse con miedo, a tempranas horas, en sus domicilios.

Pero, al mismo tiempo que se combate con las armas a los delincuentes violentos y asesinos, es necesario desarrollar un Plan que les permita a los jóvenes tener un empleo y estudio, para evitar que permanezcan en las calles sujetos a ser enganchados por las bandas delincuenciales. Copiar lo bueno, siempre es correcto. Allí está el Plan SEMBRANDO EL FUTURO, del Presidente AMLO (Andrés Manuel López Obrador), de México, en donde los jóvenes reciben un sueldo mínimo por UN AÑO, y aprenden un oficio en una empresa, en calidad de aprendices, y así se incorporan a la actividad productiva.

FUENTE. Autor: Lcdo. José Luis Medina Correa.

0
0
0
s2sdefault