En 2018, un hombre llamado Hal Vaughan no quería que su hija Pierce, azafata, estuviera sola durante Navidad.
Ella tenía que trabajar, por lo que no podían pasar las fiestas en casa, pero Hal se negaba a que no tuviera compañía.
Así que, como un gesto único de padre, el hombre reservó seis vuelos durante las fiestas navideñas para poder estar juntos en cada ruta que ella cubría.
Así, Hal cruzó varios estados y vuelos nocturnos para que celebraran, aunque fuera de manera distinta, juntos.